Para la bella Shanghai Lilí y su eterna compañera de ojos azules y pelo de nieve
Estas últimas semanas han sucedido tantas cosas.
Un nuevo barrio, una nueva luz, y un par de años nuevos.
También ausencias y silencios.
Todo continúa, la vida y la muerte; es así y es natural.
Lo cierto es que el amor siempre está ahí, sorteando culpas y tristezas.
A veces a esta normalidad nos hacemos sordos, el ruido invade y arrasa.
Y cuando eso sucede y parece que la lluvia no ayuda.
No es así, la lluvia limpia.
El agua corre y se lleva lo que necesita descansar.
Entonces, déjala correr.
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