Cartas, cuentos y crónicas de carapintada

the notion of home




Una de las cosas de la Antropología que más me gusta es que cualquier evento de la vida es suceptible de convertirse en un "problema antropológico" es decir, en tema de preguntas, observaciones y charlas interminables. Si hay buena, o mala suerte, las preguntas se convierten en incomprensibles páginas de ensayos con miles de citas académicas, es decir, apellidos de fulanos con fecha y números de página. Una delicia.

Pero recuerdo una clase de Antropología de manera especial: "The Notion of Home". Tomé esta clase en la Universidad de Copenague hace ya tiempo durante un semestre de intercambio en Dinamarca. Esa fue una experiencia maravillosa llena de horas de bicicleta, humo de cigarrillo, lluvia y carcajadas con Thomas, otro colombiano, mitad gringo, con el que compartí casa.

"The notion of home"... la clase la daba un profesor de Estados Unidos que hacía un par de años vivía entre daneses, y creo yo, no podía evitar sentirse inmigrante. Su clase era una reflexión, entre otras cosas, sobre la noción de casa que se tenía cuando se abandonaba la "casa donde se nació", la casa de los papás en el país de los papás, y se emprendía el largo y duro camino de la diáspora.

Yo por cosas de la vida he hecho varios aspavientos diaspóricos, para ponerlo en términos seudo-antropológico-literarios (perdón). Es decir, he dejado el país donde nací por periodos largos, y ahora estoy en medio de uno de ellos en Barcelona.

Hasta ahora no había escuchado yo "nociones de casa" tan mezquinas, anécdotas tan horrorosas, situaciones tan insoportables como las que he escuchado aquí en Barcelona cuando hay que procurarse una casa, o mejor, un lugar donde vivir, porque para mí una casa es una casa (con jardín y patio para perros), apartamento es apartamento (para tener gatos de compañía), y no una habitación, o rincón en un ático.

Estos días para mí "the notion of home" se parece más a un purgatorio entre contratos en donde el arrendatario lleva todas las de perder, entre habitaciones extragrandes que dan claustrofobia y una cantidad absurda de reales a pagar por un rincón para estar tranquilo y ver la luz del sol.

Ahora una imagen de mi "home" en Dinamarca, solo para recordar un momento tranquilo y feliz.




Marosa di Giorgio, un regalo




Cuando menos se piensa se abre un regalo, una carta, un libro, un cuento. Entonces sucede una maravilla. Nuevas imágenes de historias desconocidas comienzan a llenar los sueños y se llevan otros que ya están gastados. Así sucedió con esta mariposa que llegó en un correo desde Caracas hace muy poco.


Gracias Leroy

BAJÓ UNA MARIPOSA...

Bajó una mariposa a un lugar oscuro; al parecer, de
hermosos colores; no se distinguía bien. La niña más chica
creyó que era una muñeca rarísima y la pidió; los otros
niños dijeron: -Bajo las alas hay un hombre.
Yo dije: -Sí, su cuerpo parece un hombrecito.
Pero, ellos aclararon que era un hombre de tamaño natural.
Me arrodillé y vi. Era verdad lo que decían los niños. ¿Cómo
cabía un hombre de tamaño normal bajo las alitas?
Llamamos a un vecino. Trajo una pinza. Sacó las alas. Y un
hombre alto se irguió y se marchó.
Y esto que parece casi increíble, lu
ego fue pintado
prodigiosamente en una caja.

De "La liebre de marzo" 1981


http://amediavoz.com/digiorgio.htm

Siempre hay más





Porque nada acaba antes de que termine, hoy desde un lugar muy querido llegó un regalo. Uno más para sumar y compartir. Su nombre es Edel y su apellido, Juárez, como el de Roberto, comienza por jota. Otra coincidencia que no lo es tanto.

De ella y de allá.

No me importa mostrarme débil mientras escribo,
si aún no soy fuerte ni nunca lo he sido.

No sé amar como aquí juegan, yo amo con los codos,
con el sueño, con la voz.
No tengo objeción en no ser correspondido.

No me importa cuánto vivan mis amores,

yo amo mientras dura, mientras puedo,
mientras se vacía el vaso y emprendo mi camino.

Yo no entiendo cómo aman los humanos,

por eso estoy aquí contigo.
Por tu duda, por todo lo que no sabes ni averiguas,
por todo lo que das sin saber siquiera que tuviste.

Amo tus alas, tus vuelos,

tus caderas donde termina mi noche, mi nostalgia.
No me importa que no entiendas que te amo,
que dudes y llores y preguntes y reclames.

Yo te amo... mientras dure.





rota, inspiración

La mirada se ladea,
busca un impulso,
el instante veloz,
del roce
que nace en fuego.

Busco, buscas, buscamos
la mirada hacia arriba,
encuentra inspiración,
la toca,
la pierde
y se desencanta.

Hacia abajo,
están los pies,
caminan;
y esa misma mirada
los sigue sin preguntar,
a dónde irán.

Ode to the Sea /Oda al mar


Hace tiempo ya que estuvo en la cartelera de cine Il Postino, una película bella por todas partes. Por el mar que siempre estaba presente, por la poesía que siempre estaba presente y por el amor que efervecía como espuma. Vivir en una ciudad cerca al mar es un sueño, y mientras dura este sueño es preciso hacerle honores. Este es uno de ellos, un día soleado en Barcelona, al lado del mar.



ODA AL MAR/Pablo Neruda

Aquí en la isla
el mar
y cuánto mar
se sale de sí mismo
a cada rato,
dice que sí, que no,
que no, que no, que no,
dice que si, en azul,
en espuma, en galope,
dice que no, que no.
No puede estarse quieto,
me llamo mar, repite
pegando en una piedra
sin lograr convencerla,
entonces
con siete lenguas verdes
de siete perros verdes,
de siete tigres verdes,
de siete mares verdes,
la recorre, la besa,
la humedece
y se golpea el pecho
repitiendo su nombre.
Oh mar, así te llamas,
oh camarada océano,
no pierdas tiempo y agua,
no te sacudas tanto,
ayúdanos,
somos los pequeñitos
pescadores,
los hombres de la orilla,
tenemos frío y hambre
eres nuestro enemigo,
no golpees tan fuerte,
no grites de ese modo,
abre tu caja verde
y déjanos a todos
en las manos
tu regalo de plata:
el pez de cada día.



Ode to the Sea/Pablo Neruda


Traducción por Linh Dinh.



Here on the island
the sea
and so much sea
overflowing,
relentless,
it says yes, then no,
then no, no, no,
then yes, in blue,
in foam, with gallops,
it says no, again no.
It cannot stay still,
my name is sea, it repeats
while slamming against rocks
but unable to convince rocks,
then
with seven green tongues
of seven green dogs,
of seven green tigers,
of seven green seas,
it smothers rocks, kisses rocks,
drenches rocks
and slamming its chest,
repeats its name.
O sea, you declare yourself,
O comrade ocean,
don’t waste time and water,
don’t beat yourself up,
help us,
we are lowly
fishermen,
men of the shore,
we’re cold and hungry
and you’re the enemy,
don’t slam so hard,
don’t scream like that,
open your green trunk
and give all of us
on our hands
your silver gifts:
fish every day.

Tomado de CALQUE

Sueños

Cuando se deja de soñar hay una ilusión que se pierde.
Cuando abrimos los ojos de repente en la madrugada con el corazón agitado, quizá salimos de una lucha.
A veces al despertar abandonamos gritos desesperados que lanzamos en alguna calle que no caminamos nunca.
En otros sueños hay personajes que decidimos olvidar y aparecen de nuevo tratando de estar a nuestro lado.
A menudo en la infancia se sueña con brujas, y en medio de la noche nuestros padres escuchan nuestro llanto.
Quizá el vuelo perdido de una mariposa negra nos asusta y perdemos el cansancio y el sueño que teníamos.
O nuestra garganta que arde en medio de una gripe nos impide cerrar la vida y ponerla en reposo durante unas horas para que no enloquezca.
La noche y el frío pueden ser motivo de desvelo.
La oscuridad no le encanta a algunos niños y prefieren quedarse esperando largamente a la luz.
Pero cuando se deja de soñar despierto si hay algo que se ha perdido para siempre.

Circular

Una vez creí,
y durante noches soñé
el mismo sueño.
Caminábamos de nuevo
tu a un lado,
yo al otro,
cada uno
a su derecha
o a su izquierda.

A la vuelta de la vida,
el sueño volvió,
inundó los ojos abiertos
e hizo larga la noche
de los días.

Caminamos de nuevo,
a la derecha,
a la izquierda.

De repente,
abruptamente,
irremediablemente,
solo quedó un lugar para ir.

Allí donde está lo que está,
porque al final todo fue
solo un sueño,
y un desierto.

The width of a thread




Tengo una amiga con el nombre de una piedra preciosa. Ella es preciosa y ariana. A todo se le mete de cabeza, todo lo vive hasta el límite. A veces ella y yo nos encontramos en el espacio, en un lugar que no es ni aquí ni allá, y ella está con los ojos lejos pensando en el bien y el mal, en el amor total o el desamor total, en la amistad para siempre o en la amistad que acaba para siempre. Y yo le digo, preciosa, no, la vida no es buena o mala, es las dos cosas. Y tiene sus grises, en todos los tonos. No quieras sufrir, disfruta también de los largos silencios de tus amigos, de los sueños que te despiertan y no entiendes y me cuentas. Disfruta de la paz de esa siberiana albina con ojos azules que te acompaña. Ya quisiera yo haber podido disfrutar más a mis perros y poderlos dejar en los pies de mi cama.

La vida tiene muchos colores, y cada color millones de tonos, según como caiga la luz en cada centímetro cuadrado del planeta. La vida está llena de matices y la unión de muchos forman aquello que vemos como un color determinado. Aquello que nos parece concreto es solo sumatoria. Si todo fuera tan fácil como blanco o negro, bueno o malo, feo o bonito, creo que no habría poesía, ni música, ni literatura, ni pintura, ni fotografía ni nada.

Así la vida es más interesante Esmeralda. Y lo sabes. Lo has vivido siempre así. Lo hemos vivido así. De otra manera no habríamos sido amigas ahora. Recuerda que cada vez que me cuentas cómo eras cuando tenías siete años, me da pánico pensar en la posibilidad de haberte tenido como compañera de curso en segundo de primaria. Hubiera huído de tí seguro.

En ese lugar de internet en donde ahora encontramos mucha música, me topé con una chica que ahora me cuenta cosas, y entre ellas, esto que te cuento a tí de la polaridad. Me parece una interpretación bellísima, además de que la chica que lo canta es bella, su voz es bella, y la letra de la canción hace honores a lo demás. Se llama Katie Melua. Nació cuando gracias al cosmos tu y yo no nos habíamos conocido. La canción se llama Spider's Web. Y habla precisamente de eso, del espacio entre lo bueno y lo malo. Y dice así:

If a Blackman is racist
Is it okay?
When it's the Whiteman's racism that made him that way

Cos the bully is the victim they say
By some sense
They are all the same

Cos the line between
Wrong and right
Is the width of a thread
From a Spider's Web

The piano keys
Are black and white
But they sound like a million colours in your mind

I could tell you to go to war
Or I could march for peace and fight no more
But how do I know which is right
And I hope he does, when he sends you to fight.

Cos the line between
Wrong and right
Is the width of a thread
From a Spider's Web


The piano keys
Are black and white
But they sound like a million colours in your mind

Should we act on our blame?
Or should we chase the moments away?
Should we live?
Should we give?
Remember forever the guns and the feathers in time.


Cuenta esta canción que la frontera entre lo bueno y lo malo es tan extensa como el hilo de una tela de araña. Y allí hay lugar suficiente para que habiten los millones de colores que llegan a la mente cuando una tecla blanca y una negra de un piano comienzan a golpear sus martillos.

Ver Katie Melua, en Youtube