Se acaba y continúa. Se acaba un ciclo, números que se van, se transforman. Este ha sido un año corto, lleno de mil cosas, mil sentimientos, emociones, horas completas, todas hasta el tope. Un buen año, tranquilo y agitado. Con mucho amor para dar siempre a manos llenas, tanto que a veces se cansa el corazón. Lo bueno es que pronto se recupera y respira de nuevo con frescura.
Estos días de final de año lo único que se me viene a la mente para celebrar es precisamente es el corazón y el amor por la vida. Ha sido un año en el que la "buena energía" ha sido algo real y ha traído cosas muy buenas. No hay queja.
Los amigos del alma ha pasado por aquí, en este rincón del planeta en el que vivo y los años han pasado, tres.
Amigos
Hace 10 años
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