Porque nada acaba antes de que termine, hoy desde un lugar muy querido llegó un regalo. Uno más para sumar y compartir. Su nombre es Edel y su apellido, Juárez, como el de Roberto, comienza por jota. Otra coincidencia que no lo es tanto.
De ella y de allá.
No me importa mostrarme débil mientras escribo,
si aún no soy fuerte ni nunca lo he sido.
No sé amar como aquí juegan, yo amo con los codos,
con el sueño, con la voz.
No tengo objeción en no ser correspondido.
No me importa cuánto vivan mis amores,
yo amo mientras dura, mientras puedo,
mientras se vacía el vaso y emprendo mi camino.
Yo no entiendo cómo aman los humanos,
por eso estoy aquí contigo.
Por tu duda, por todo lo que no sabes ni averiguas,
por todo lo que das sin saber siquiera que tuviste.
Amo tus alas, tus vuelos,
tus caderas donde termina mi noche, mi nostalgia.
No me importa que no entiendas que te amo,
que dudes y llores y preguntes y reclames.
Yo te amo... mientras dure.
No hay comentarios:
Publicar un comentario