Cartas, cuentos y crónicas de carapintada

Solo una excepción






A Koki y a Laika les dio parvovirosis. Koki sobrevivió y Laika murió. Los dos comenzaron con la diarrea y con el desánimo propio de querer sentarse todo el día. No bebían ni comían nada. Los llevamos al veterinario al segundo día de su enfermedad. El diagnóstico del médico fue fulminante: parvovirosis. Una enfermedad común para todos los cachorros de pocas semanas de nacidos. Ocurre debido al ataque del parvovirus cuando los cachorros pierden la inmunidad maternal. Se espera que los cachorros mueran a los cinco días de haber contraído el virus, no hay nada que hacer.

Recuerdo la explicación del médico veterinario que los atendió: "si los vacuno ahora, cuando ya han adquirido el virus ocurre un encuentro entre la vacuna y el virus que puede ser aún más letal, la muerte inmediata". Así murió Laika. Koki sobrevivió a la vacuna ,tomó las medicinas y tuvo los cuidados que necesitaba. Yo iba con mi mamá a la carnicería y le comprabamos un trozo de res muy rojo, casi violeta, "pajarilla" se llamaba. Cuando Koki lo veía se le lanzaba con sus fauces adelante como una bestia peluda.

Koki y Laika eran de raza Pastor Alemán. Mi papá los compró a un amigo suyo que trabajaba en la Escuela de Carabineros. Allí entrenaban pastores alemanes para el ejército. La historia de Koki es una de las más tristes de mi infancia. La presencia de Koki me recordaba la ausencia de Laika y su cuerpo agonizando en el patio de mi casa mientras yo lloraba desde la ventana del cuarto de mi hermano mayor.

Esta historia a veces se repite en la vida. Nos ataca una enfermedad o una tristeza, sabemos que está ahí, y cuando sabemos cuál es el remedio-la medicina-la vacuna, ésta puede haber llegado demasiado tarde. Y no hay nada que hacer. Sucede algo fulminante. La vacuna y la enfermedad, el remedio o la tristeza, se anulan y queda nada.


Y Koki, sobrevivió.








2 comentarios:

Unknown dijo...

NO SABIA QUE HUBIERAS CONOCIDO A KOKI, NI SABIA ESA HISTORIA PERO LO QUE SI SE, ES QUE LA TRISTEZA SE PUEDE ALIVIAR, TOMA TIEMPO, PERO HAY QUE SER PACIENTES Y DEJAR QUE EL TIEMPO HAGA SU TRABAJO.

Do dijo...

Si, Koki vivió casi doce años.
Beso,

Do.